Una empresa gestionaba diariamente la programación de sus transportes.
Durante años el proceso fue creciendo sobre planillas Excel, correos electrónicos y distintos sistemas internos.
Funcionaba.
Pero cada día aparecían más revisiones.
Más errores.
Y más coordinación entre personas.
La empresa ya conocía una plataforma muy completa utilizada dentro de su industria.
Curiosamente, esa plataforma también había sido desarrollada por nosotros.
Después de analizar la operación llegamos a una conclusión distinta.
No necesitaban una plataforma enorme.
Necesitaban una plataforma precisa.
Con las integraciones que realmente agregaban valor para su negocio.
En lugar de intentar resolver todo desde el primer día, propusimos comenzar con un MVP.
Una primera versión enfocada en lo realmente importante, preparada para seguir creciendo.
La operación comenzó a simplificarse desde el primer día, mientras la plataforma quedaba lista para seguir evolucionando sin partir nuevamente desde cero.
No construimos una copia más pequeña.
Construimos la versión que realmente necesitaban.